Cohén dice que presionará al Condado de Montgomery a enseñar que la homosexualidad es un estilo de vida malsano que puede arreglarse. "Con respecto a los riesgos de la conducta homosexual, eso sería justo" dice. Un panfleto de PFOX declara que la homosexualidad es un "proceso del desarrollo que no está genéticamente determinado" y que puede tratarse con terapia. Señala que el sexo gay resulta en el ascenso del sida, el abuso de drogas, el "Síndrome Intestinal Gay", problemas psicológicos y violencia.
El panfleto insinúa que la causa del sida son los hombres que tienen sexo con hombres. No menciona que el VIH puede transmitirse ya sea por contacto heterosexual u homosexual. No reconoce que, de los 50 millones de personas que viven actualmente con VIH -3 millones de las cuales mueren al año- casi la mitad son mujeres. Tampoco señala que los funcionarios de todo el mundo están más alarmados por el ascenso del sida entre jóvenes y que los porcentajes de éste entre los hombres homosexuales en Estados Unidos ha caído el 27 por ciento desde 1990.
A pesar del acuerdo en Maryland, las afirmaciones de PFOX sobre la homosexualidad son, de acuerdo a virtualmente todas las profesiones relacionadas con la salud, equivocadas, bizarras y potencialmente peligrosas. "Puedo darle una respuesta corta sobre dónde cabe la terapia reparativa dentro de la profesión de la salud mental moderna: no cabe" dice el doctor Douglas Hal-derman, presidente de la Asociación de Psicólogos Practicantes, un grupo afiliado a la Asociación Psicológica Americana. "Estas teorías han estado desacreditadas por años."
TERAPIAS SIN CONTROL
A pesar de su dudosa posición científica y terapéutica, los ministerios de terapia reparativa, algunos de los cuales aceptan niños y operan como un cruce entre las iglesias y los campos militares, funcionan generalmente sin vigilancia ni licencia.
No es que la psiquiatría haya sido alguna vez un impedimento para la derecha religiosa. En las guerras culturales del país, los asuntos gay han probado ser un tema ganador para los conservadores cristianos, que ayudaron a dar poder a Dos republicanos de derecha para el control de dos ramas del gobierno federal (la tercera podría llegar pronto). En las últimas elecciones, la prohibición del matrimonio gay fue aprobada en los 11 estados en los que se sometió a votación.
Los conservadores religiosos están en la misión de prohibir más que el matrimonio gay. Quieren impedir las uniones civiles que les dan a las parejas del mismo sexo algunos de los privilegios legales de los matrimonios heterosexuales, reinstalar la prohibición de la sodomía y vetar la legislación de crímenes por odio que aumentaría la pena por violencia contra los gays.
También están llevando su batalla a los estados. Esta primavera, la Cámara de Texas consideró una medida que habría prohibido que los gays sean padres adoptivos. Los opositores argumentaron que la medida dejaría desamparados a 3 mil niños adoptados. No fue aprobada.
La agenda política de la derecha cristiana descansa en su argumentación de que el sexo es natural sólo entre las parejas heterosexuales. Una preferencia sexual por parejas del mismo género es, por lo tanto, un desorden psicológico y un pecado. En las palabras del reverendo John J. Smid, quien abandonó la "homosexualidad y sus enredos en febrero de 1984" y que ahora es director ejecutivo de Amor en Acción Internacional, un grupo de terapia reparativa de Memphis, Tennessee, las personas que se identifican como gays o lesbianas están en las manos del demonio: "Satanás, trabajando tras bambalinas, ha triunfado en redefinir el significado de palabras claves y, por lo tanto, sólo reforzamos y fortalecemos una identidad falsa al llamar a los individuos con un nombre que no se aplica".
En las trincheras para cambiar a los gays hay una amplia red de organizaciones e individuos. Los consejeros con licencia pueden cobrar 200 dólares por hora de tratamiento en un consultorio, con sofá y todo; los grupos de apoyo de estudio de la Biblia podrían reunirse gratis en el sótano de una iglesia, y los ministerios cristianos ofrecen atención hospitalizada que puede durar años y costar miles de dólares.
Exodus International es el grupo que cubre a los ministerios de terapia reparativa, un centro que da servicio de información y referencias sobre las consejerías. El grupo cuenta con más de 120 ministerios en Estados Unidos y Canadá, y conexiones con otros 30 en 17 países.
La terapia reparativa o de "conversión", como la describen sus practicantes, se asemeja a algo parecido al psicoanálisis freudiano mezclado con una dosis de teología cristiana. La teoría básica es que la búsqueda fútil de amor y afecto de un niño en un padre emocionalmente no disponible, se distorsiona en el deseo sexual enfocado a los hombres. "Lo que estamos viendo, casi sin excepción, es el clásico patrón familiar triádico" dice el doctor Joseph Nicolosi, presidente de NARTH (Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad, según sus siglas en inglés). "Es decir, un padre distante, separado, crítico, una madre demasiado involucrada, invasora y dominante, y un hijo temperamental mente sensible, introvertido y artístico."
En cuanto a las mujeres, "vemos una separación temprana entre la madre y la hija a una muy corta edad".
PROTESTAS PÚBLICAS
Este verano, los métodos controversiales de los ministerios estallaron en público. Manifestantes a favor de los derechos gay persiguieron a Amor en Acción después de que los padres de un joven de 16 años, "Zach", enviaron a su hijo a Refugio, un programa de terapia intensiva de Amor en Acción (aparentemente en contra de su voluntad) después de que les dijo que era gay. Justo antes de entrar al programa de ocho semanas, Zach escribió en su blog: "No puedo evitarlo, no, no voy a suicidarme, en todo lo que puedo pensar es en matar a mi madre y matarme. Es tan horrible".
De acuerdo a las reglas de Amor en Acción, publicadas en el blog de Zach, los clientes deben reportarle al personal sus fantasías sexuales. El programa especifica el largo exacto del cabello y cuántas veces a la semana deben afeitarse los hombres (siete). Amor en Acción prohíbe las joyas y la ropa de Abercrombie & Fitch. Las reglas prohíben "las conductas y conversaciones afectadas gays/lesbianas". Los clientes nuevos no tienen permitido hablar o establecer contacto con la mirada con nadie durante los primeros tres días. Los clientes tienen que usar pijama para dormir, y si se sienten demasiado cómodos juntos "siempre deben tener exactamente a una persona entre ellos". Los clientes no pueden escribir un diario, y todas sus pertenencias son revisadas cada mañana por la "Cadena de Mando". Todos los medios seculares, incluyendo música y películas, es tan prohibidos. Además, durante la consejería no se pueden hacer caras "desagradables".
El programa de Refugio es "como un campamento militar, pero peor" escribió Zach. "¿Qué le pasa a esta gente? ¿Cómo pueden apoyar un programa como éste?"
El Departamento de Servicios Infantiles de Tennessee investigó las instalaciones de Amor en Acción en busca de posibles abusos a los niños, pero canceló las investigaciones por falta de evidencia, la investigación expuso una rareza de los ministerios ex-gays, en general no están regulados. Los ministerios afirman que no son hospitales ni ninguna institución que típicamente requiera de supervisión regulatoria o licencia. El vocero de Amor en Acción, Tommy Corman, dice que el lugar no necesita licencia del estado porque no está haciendo nada "terapéutico". Una declaración audaz, considerando que el grupo promueve, de acuerdo a su sitio web, "la prevención o tratamiento de conductas insalubres o destructivas a las* que se enfrentan las familias, los adultos y los adolescentes".
Sin embargo, los ministerios caen en un vacío regulatorio. "Ha habido algún cuestionamiento sobre quién le da licencia a esas instalaciones" dijo Danielle Edwards, vocera del Departamento de Servicios Infantiles de Tennessee. "Esto no estaría bajo nuestra jurisdicción. No he podido determinar quién le otorga una licencia a este giro." El 11 de julio, el Departamento de Salud Mental e Incapacidades de Desarrollo de Tennessee envió una carta a Amor en Acción, advirtiéndole a la institución que podría estar operando sin una licencia necesaria. Los resultados de la investigación están pendientes.
EL "COMA BÍBLICO"
Enfoque en la Familia, el poderoso grupo de cabildeo de James Dobson, afirma que "miles" de gays y lesbianas han cambiado. Pero las estadísticas son difíciles de encontrar, y el cambio es difícil de medir. Muchos de aquellos que han participado en Ios ministerios dicen que los programas de conversión son emocionalmente destructivos y que están destinados al fracaso.
El escritor, actor y comediante Peterson Toscano, hizo una prueba de dos años en Amor en Acción, en un esfuerzo por curar su homosexualidad. "Sentí que estaba en un coma bíblicamente inducido" dice. Toscano, cristiano, se debatió con su homosexualidad cuando era un joven, y hasta consideró la posibilidad de suicidarse. Fue sólo después de salir de Amor en Acción que logró paz mental y aceptó su sexualidad. Dice que aun si Ios programas reparativos convencen a los gays y lesbianas de que están curados "es un engaño, porque tienen que renunciar a su sexualidad".
Wayne R. Besen, autor de Anything but Straight, que investiga los escándalos dentro de los grupos de conversión, dice que una gran parte de la coordinación cercana entre los grupos de ex-gays y la derecha religiosa: inició en 1998, cuando un conglomerado de 15 organizaciones religiosas de derecha buscó un nuevo impulso en la guerra cultural, lanzando una campaña de 600 mil dólares en anuncios publicados en los principales periódicos de Estados Unidos, aclamando los logros de los ministerios ex-gay, acompañados de fotos de un grupo de ex-gays radiantes. Besen cita a Robert Knáght, entonces en el Consejo de Investigación familiar, quien llamo a la campaña.
Durante un auge de cobertura de los medios que siguió a la campaña, Newsweek puso el tema de los ex-gays en su portada, junto con una fotografía del director de Exodus Internationál, John Paulk y su esposa, Anne que supuestamente habían dejado atrás su homosexualidad. En su libro, Besen fotografió a John Paulk en un bar gay de Washington DC, mientras todavía era el director de Exodus y trabajaba para Enfoque en la Familia Besen expone las historias de una cantidad de líderes ex-gays que después salieron del clóset para siempre, incluyendo a los dos fundadores de Exodus.
Besen también expone al actual presidente de PFOX, Richard Cohén, quien está dirigiendo los embates contra Ia educación sexual liberal en el Condado de Montgomery. Escribe que Cohén fue acólito de la Iglesia Comunitaria Cristiana Wesleyana en Vashon lsland, cerca de Seattle. De acuerdo con Besen, que cita un reporte de 1977 de la agencia Associated Press (AP), el grupo fue exiliado d una iglesia de Illinois por presuntamente haber practicado sesiones de terapia en las que hombres, mujeres y niños eran amamantados por mujeres desnudas hasta la cintura. Cohén responde que tomó terapia en la iglesia wesleyana pero que nunca presenció tales actividades.
Besen dice que la derecha religiosa está dando un impulso particularmente fuerte a la filosofía ex-gay en este momento para fortalecer su agenda agresiva en lo referente al matrimonio gay. El vocero de Exodus, Randy Thomaf dice que su grupo tiene la meta de ayudar a la gente a no servir como arma política para apoyar las posiciones de la derecha religiosa. "Sé que mucha gente piensa que somos peones de la derecha religiosa, pero no es así", afirma.
Los grupos de derechos gay no lo creen. Los ministerios ex-gay y la derecha religiosa "están distorsionando la verdad y la evidencia científica y médica para impulsar su agenda política", considera Steven Fisher, vicepresidente de comunicaciones de Campaña de Derechos Humanos, la organización de derechos gay más grande del país.
LA GÉNESIS DE LOS "EX- GAYS"
No son sólo los activistas de los derechos gay los que dicen que los esfuerzos por convertir a los gays y lesbianas no son más que terapia vudú. Las dos principales asociaciones psiquiátricas y psicológicas del país, la Asociación Psiquiátrica Americana y la Asociación Psicológica Americana, niegan la premisa misma de la terapia reparativa. Junto con la Asociación Nacional de Trabajadores Sociales, estos grupos dicen que la homosexualidad simplemente no es un desorden mental. Ser gay, en sí mismo, no es un problema, señalan, sino las consecuencias negativas a la salud mental que tiene la discriminación han sido establecidas y citadas como factor de mayores porcentajes de suicidio entre gays. La terapia para cambiar la homosexualidad simplemente puede comunicarle a los pacientes que están enfermos, cuando no lo están, y fundamentalmente que pueden cambiar su orientación sexual, cuando no pueden. De ser así, los esfuerzos fallidos para cambiar podrían probar ser desastrosos, particularmente para los gays profundamente religiosos.
"Las profesiones relacionadas con la salud mental de este país no valoramos ni acreditamos a la terapia de conversión. Y estamos cada vez más conscientes de los daños potenciales de este tratamiento equivocado" afirma Hafcleman, de la Asociación de Psicólogos Practicantes. "Hay una cantidad sustancial de personas que pasan por esto que son dañadas por un tiempo. Esto simplemente es una nueva presentación de teorías muy, muy viejas que nunca han sido probadas."
La Asociación Psiquiátrica Americana ha pedido a los psiquiatras éticos que se abstengan de dar terapia reparativa. "Estamos encontrando que las cifras de personas que afirman haber sido dañadas por la terapia reparativa están aumentando", comenta el doctor Jack Drescher, director del Comité de Asuntos Gay, Lesbianos y Bisexuales de la Asociación Psiquiátrica Americana. "No sé sobre los suicidios porque resulta difícil determinar porqué alguien se ha matado después de los hechos. Pero el daño está aumentando. Esta primavera, el cuerpo legislativo de la Asociación de Drescher aprobó una declaración que defendía el matrimonio gay para ayudar a revertir el estigma gay. También citan evidencias de que las relaciones estables y monógamas son benéficas para la salud mental, sean éstas gay o heterosexuales.
Fue el rechazo de la homosexualidad como desorden mental el que inició el movimiento "ex-gay". En 1973, la Asociación Psiquiátrica Americana eliminó a la homosexualidad del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Desórdenes Mentales. Pero un grupo relativamente pequeño de profesionales de la salud rechazó la acción, argumentando que la Asociación se había sometido a la presión política agresiva del movimiento de derechos gay, desoyendo a la ciencia.
"Esa es una posición política, no científica" dice Nicolosi, de NARTH. "Estas grandes asociaciones de salud mental han sido tomadas por pequeños grupos de interés político." Eso no tiene sentido, añade Drescher. Sin embargo, agrega que la profesión de la salud mental si esta de acuerdo con el grupo partidario de la terapia reparativa en que nadie sabe con seguridad qué guía la orientación sexual, gay o heterosexual; pero la evidencia sugiere un componente biológico.
"Sabemos que hay una gran posibilidad de que la homosexualidad tenga un componente biológico. Tenemos algunos estudios que indican un componente biológico", dice. Que la homosexualidad sea innata, añade, apoya el argumento de los derechos gay. "Y eso es contra lo que lucha la derecha religiosa" dice.
Pero Drescher afirma que no importa el lado de la discusión que se defienda, naturaleza o crianza, cuando se trata de proteger la salud y los derechos civiles de los gays y lesbianas. "Aun en el caso de que la homosexualidad no sea innata se pueden exigir los derechos civiles."
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